Google drive y el escepticismo de la propiedad

Ayer Google sacó a la luz su tan comentado servicio de almacenamiento de datos y documentos en la nube. Yo me enteré un poco por encima, pues estaba estudiando para un examen que he tenido hoy, gracias al stream de novedades de Google+. Google ofrecía 5 GB de almacenamiento en la nube y 10 GB de correo Gmail. ¿Tarde? No lo creo. Nunca es tarde si la dicha es buena.

Yo, que uso bastante los servicios de Google, me pareció un buen paso adelante, aunque quizás lo del Gmail me de un poco más igual, porque cuando tienes 7GB y no usas ni el 15%… Hoy al leer algunos blogs, oigo leo algunas quejas de que Google no ha hecho más que aumentar el espacio (y cambiar el nombre) a un servicio que ya existía: Google Docs. Yo personalmente, no me parece poco: Ha aumentado 4GB de almacenamiento en la nube. Además desde hace ya un tiempo, Google Docs iba mejorando poco a poco. Google ha habilitado también el soporte para más de 30 formatos de archivos, aunque entre ellos no se encuentra ni .odp (OOo Impress) ni .ods (OOo Calc).

También he oído alguna que otra polémica sobre el almacenamiento de los datos en Google Drive, rumor alimentado por The Verge. Allí comparaban los distintos servicios, y, copiando uno de los párrafos de los términos de Google, decía que la empresa adquiría una serie de «derechos» sobre tus archivos. Lo que el editor debió de pasar por alto es que en el anterior párrafo se decía que lo que subías te pertenecería siempre.

Tú mantienes cualquier propiedad intelectual que tengas en tu contenido. Lo que es tuyo sigue siendo tuyo.

Cuando subes o envías de alguna otra forma contenido a nuestros servicios, das a Google (y a otros con los que trabajamos) licencia para usar, almacenar, reproducir, modificar, crear obras derivativas (resultantes de traducciones, adaptaciones y otros cambios que hacemos para que tu contenido trabaje mejor en nuestros servicios), comunicar, publicar, mostrar públicamente y distribuir dicho contenido.

Creo que la cosa está bastante clara. Es más, no se dónde se decía que estos permisos que te pedía Google servían para que realmente Google te pudiera «enseñar» lo que tú mismo habías subido.

The rights that you grant in this licence are for the limited purpose of operating, promoting and improving our Services, and to develop new ones. This licence continues even if you stop using our Services (for example, for a business listing that you have added to Google Maps).

A pesar de todo, no tenemos que olvidar una cosa que para mí creo que es muy importante: Google Drive añade el soporte para una API. Esto quiere decir que si un programa cualquiera podría ser capaz de acceder a tu carpeta virtual (siempre con el debido permiso) e interactuar con los archivos. Esto es muy útil en el caso que atañe a este blog: el «mundillo» de Linux. Google no ha sacado todavía un cliente oficial para este SO, al contrario que con Windows y Mac OS X.

De momento, yo al menos, seguiré tirando de Dropbox y Ubuntu One, el primero por necesidad y gracias a lo extendido que está, y el segundo por comodidad cuando usas el sistema operativo de Canonical. Eso sí, a la hora de editar un documento en línea en varios ordenadores, creo que no dudaría en subirlo a GDrive.

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